"Miles de pacientes de todo el mundo mueren en lista de espera debido a la falta de órganos. Tal vez porque no le hemos sabido explicar a la comunidad que ser donantes es compartir la vida, no regalarla". La expresión pertenece Félix Cantarovich, médico argentino que se desempeña en el Servicio de Trasplante en adultos del Hospital Necker de París, y que fue el primer director del Incucai. El concepto que debería primar en la comunidad es que el donante es ante todo un potencial receptor en vida. "Es un problema mundial que las comunidades no hayan logrado asimilar esta idea", advierte el especialista. Cuantificando los avances científicos en trasplantes, Cantarovich explicó a LA GACETA que hoy basta un solo donante para salvar ocho vidas (dos trasplantes de riñón, dos de pulmón, dos de hígado (dividiendo el órgano), uno de páncreas o intestino delgado y uno corazón, sin contar los vinculados con la calidad de vida, como los trasplantes de córneas o de piel.

Carlos Soratti, titular del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) es más optimista. Y el motivo de su entusiasmo es que la donación de órganos aumentó en el país el 41,6 % en lo que va de 2011.

"La oferta sigue siendo escasa en comparación con la demanda de órganos", insistió Cantarovich. Y entre las causas principales de la escasez señaló la negativa de la familia ante la muerte del ser querido, aduciendo supuesto respeto por la integridad del cuerpo, además de prejuicios y desconocimiento. "Incluso los médicos muchas veces no estamos debidamente preparados para abordar este tema. El manejo de la donación de órganos -enfatizó- debería ser materia obligatoria en las facultades de Medicina".

La titular del Cucai Tucumán, Natalia Grinblat, adjudica a las políticas públicas de procuración de órganos de los últimos años el notable y sostenido crecimiento de donantes y de trasplante de órganos. "El Hospital Padilla es nuestro hospital donante. Allí se coordina la procuración y la ablación de órganos, funciona el banco de córneas y también el de huesos y tejidos blandos. En un futuro cercano empezaremos a realizar trasplantes. Cuando se piensa en políticas sanitarias públicas para mejorar la calidad de vida de la gente -reflexionó- y los trasplantes figuran en la agenda nacional, los resultados positivos se hacen visibles".